Tomates con más vitamina D: cómo la edición génica puede mejorar nuestros alimentos
Investigadores del Reino Unido desarrollaron tomates con mayor contenido de provitamina D3 mediante edición génica. Ahora buscan determinar si su consumo puede contribuir a mejorar los niveles de vitamina D en el organismo.
La vitamina D cumple funciones esenciales para la salud: contribuye a la absorción del calcio y el fósforo, ayuda a mantener los huesos y los músculos y participa en el funcionamiento del sistema inmunitario. Sin embargo, mantener niveles adecuados puede ser difícil, especialmente durante los meses con menor exposición solar.
El organismo produce vitamina D cuando la piel recibe radiación solar, pero también puede obtenerla de los alimentos. Entre las fuentes dietarias se encuentran los pescados grasos, los huevos y algunos productos fortificados. Las alternativas de origen vegetal son más limitadas. Por eso, desarrollar alimentos vegetales con mayor contenido de esta vitamina es una estrategia de interés para mejorar el aporte de nutrientes a través de la dieta.
Tomates biofortificados mediante edición génica
Un equipo de investigación liderado por Cathie Martin, del John Innes Centre, en el Reino Unido, utilizó edición génica para modificar de manera precisa el genoma del tomate y aumentar la acumulación de provitamina D3 en sus frutos y hojas. Esta molécula es precursora de la vitamina D3 y puede convertirse en ella mediante la exposición a radiación UVB, presente en la luz solar.
Los experimentos mostraron que la exposición de las plantas a la luz solar o a radiación UVB favorece esta conversión. El tomate editado logró casi duplicar la cantidad de provitamina D3 acumulada en los frutos y las hojas. Tras el tratamiento con radiación UVB, un tomate de estos podría alcanzar un contenido de vitamina D equivalente al de dos huevos medianos o 28 gramos de atún. También se confirmó que la modificación no afectó la apariencia, el crecimiento ni el rendimiento de las plantas estudiadas.
Además de su posible uso como alimento fresco o ingrediente de preparaciones como sopas y salsas, las hojas podrían aprovecharse para desarrollar suplementos de vitamina D aptos para vegetarianos y veganos. Se trata de una posibilidad que requiere evaluar su viabilidad y aplicación.
Del cultivo al estudio en personas

Un paso importante para conocer el potencial de estos tomates es el estudio ViTaL-D, impulsado por el Quadram Institute, en el Reino Unido. Su objetivo es evaluar si la vitamina D derivada de estos tomates está disponible para el organismo y si su consumo permite aumentar los niveles de vitamina D en sangre.
Para el estudio se cultivó una tonelada de tomates biofortificados en instalaciones del John Innes Centre. Se convocó a alrededor de 200 participantes con niveles bajos de vitamina D para consumir regularmente una porción de sopa elaborada con estos tomates durante tres meses.
El estudio busca determinar si la mejora nutricional obtenida mediante edición génica se traduce en un beneficio medible en las personas. Sus resultados serán importantes para evaluar el potencial de esta estrategia como herramienta complementaria frente a las deficiencias de micronutrientes.
¿En qué se diferencian de los tomates morados transgénicos?
Los tomates con más provitamina D3 no son el único ejemplo de innovación biotecnológica aplicado a este cultivo. En 2008, el mismo grupo de investigación desarrolló tomates morados mediante ingeniería genética o transgénesis, incorporando genes de la flor boca de dragón (Antirrhinum majus), una planta ornamental, para aumentar la producción de antocianinas, pigmentos con propiedades antioxidantes.
La diferencia está en la estrategia utilizada para modificar la planta. La transgénesis permite incorporar material genético de otro organismo para conferir una característica nueva. En cambio, la edición génica permite realizar cambios dirigidos en secuencias específicas del ADN, sin que necesariamente se incorpore material genético de otra especie.
Ambas técnicas pueden contribuir al desarrollo de alimentos con características nutricionales mejoradas, aunque mediante mecanismos diferentes.
Los tomates enriquecidos con provitamina D3 muestran cómo la biotecnología puede explorar nuevas formas de mejorar el perfil nutricional de alimentos cotidianos. El estudio en personas representa un paso fundamental para determinar si esta innovación, además de modificar la composición del alimento, puede contribuir efectivamente a mejorar el estado nutricional de las personas.
Fuente: https://jic.ac.uk/advances/sunshine-tomatoes-making-history-from-crop-to-clinic/
Li, J., Scarano, A., Gonzalez, N.M. et al. Biofortified tomatoes provide a new route to vitamin D sufficiency. Nat. Plants 8, 611–616 (2022). https://doi.org/10.1038/s41477-022-01154-6

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